A TODOS LOS HABITANTES DE LA ARQUIDIÓCESIS DE CARACAS

“En tu nombre”

El 16 de noviembre 2021 el Papa Francisco anuncia el nombramiento de Mons. Juan Carlos Bravo Salazar, hasta ahora Obispo de Acarigua-Araure, como primer Obispo de la Diócesis de Petare, desmembrada de la Arquidiócesis de Caracas, ocupando el territorio civil del Municipio Sucre del Estado Miranda, y en lo eclesiástico, el territorio y las instituciones correspondientes a los Arciprestazgos de Petare y La California.

 

El proyecto de la diócesis de Petare había sido propuesto desde hace varios años, bajo la animación del Cardenal Jorge Urosa Savino, recientemente fallecido, y compartido con las instancias pastorales de la arquidiócesis madre. La creación de una nueva diócesis es un símbolo de la fidelidad a la misión, no es un simple acto gerencial. Se pretende responder mejor al cambio de época que trasforma velozmente el modo de vivir e interactuar, lo que interpela a la comprensión y vivencia de la fe.

 

Ha sido una preocupación permanente de la Conferencia Episcopal Venezolana adecuar las estructuras eclesiales a las crecientes necesidades pastorales, producto de varios factores, en particular del acelerado crecimiento poblacional, su muy peculiar e irregular distribución, y sus profundas consecuencias humanas y religiosas, lo que se ha hecho patente a partir de la segunda mitad del siglo XX. Así lo aseveró el Concilio Plenario de Venezuela: “La historia nos muestra que, fieles a su misión, los obispos han solicitado la erección de nuevas diócesis, han creado nuevas parroquias, se han preocupado por proveerlas de sacerdotes o agentes pastorales…” (Concilio Plenario, documento sobre los Obispos, Presbíteros y diáconos…, n.15).

 

La nueva diócesis tiene 177Kms2. Una población estimada oficialmente en 760.000 habitantes, aunque cifras extraoficiales afirman que pasa del millón de personas. Contará con 23 parroquias eclesiásticas, 12 sacerdotes diocesanos, 45 religiosos, 129 religiosas, 5 seminaristas, 27 instituciones educativas católicas y 64 instituciones caritativas.

 

Para la Iglesia madre de Caracas queda el compromiso de seguir acompañando y ayudando a la nueva diócesis, que viene a sumarse a la Provincia Eclesiástica de Caracas, compuesta de Los Teques, La Guaira, Guarenas y ahora Petare, para seguir el camino de la sinodalidad, caminar juntos, para robustecer la fe y la esperanza de todos sus moradores.

 

Mons. Juan Carlos Bravo Salazar nació el 3 de enero de 1965 en Quebrada Seca del Pilar (Estado Sucre) y su familia se trasladó a Ciudad Guayana (Estado Bolívar) siendo él apenas un niño de cinco años. Tiene el temperamento jovial y abierto del oriental, aderezado en estos últimos años, con el carácter centro occidental llanero, al frente de la diócesis de Acarigua-Araure. Sus estudios primarios y secundarios los realizó en Guayana. Ingresó al Seminario, primero con los Padres Operarios Diocesanos, y la filosofía la cursó en el Seminario Santa Rosa de Lima en Caracas. La teología la hizo en el Seminario St. Thomas, Minneapolis (Minnesota, USA), y en la Universidad de St. Thomas tomó cursos de Befriender Ministry y en el Abbott Northwestern Hospital, educación clínica pastoral. En el Instituto Ecuménico Tantur en Jerusalén se especializó en Sagrada Escritura.

 

Su ministerio sacerdotal lo realizó en la Diócesis de Ciudad Guayana, bajo la guía de su querido obispo Mons. Ubaldo Santana Sequera, quien lo ordenó de diácono, presbítero (1992) y obispo (2015). Administrador parroquial en Puerto Ordaz, El Palmar y Miamo. Párroco en San Félix y en Guasipati, su última parroquia donde lo añoran por su cercanía y testimonio. Vicario Episcopal de Pastoral y Administrador Diocesano.

 

A las responsabilidades pastorales hay que agregar su vocación docente en educación media y universitaria. Buen planificador, ha animado con el Movimiento Por un Mundo Mejor, el proyecto de organización diocesana. Y con los agentes pastorales y laicos pemones, la espiritualidad del Prado, asociación de origen francés, de una espiritualidad muy seria y comprometida con los más pobres.

 

En su vida, como él mismo lo reconoce y afirma, ha sido sorprendido por las exigencias que le ha solicitado la Iglesia, desde el nivel diocesano, como a través del Vaticano para el ministerio episcopal. Como su lema episcopal, “en nombre del Señor” ha lanzado las redes para servir con alegría y sencillez, aprendiendo siempre a caminar junto a su pueblo.

 

Cuando fue nombrado obispo, un campesino, sabio, pobre y humilde, le inspiró esta oración que la hacemos junto con él, en esta nueva andadura a la que lo ha llamado nuestro querido Papa Francisco.

 

Oremos juntos, en este momento de gracia para toda la iglesia que peregrina en Venezuela, y en modo especial, en el área metropolitana de Caracas:

 

¿Lo importante…? ¡Lo importante…! Lo importante.

Que lo importante no sea el solideo y la mitra que llevaré en mi cabeza,

sino quién ilumina mis pensamientos, mis decisiones

y quién abre mi mente a mi conversión.

Que lo importante no sea el báculo que llevaré en mi puño,

sino de quién me sostengo en mi diario caminar.

Que lo importante no sea el anillo que llevaré en mi dedo,

sino quién me lleva de la mano y a quien llevo en las mías.

Que lo importante no sea la cruz que llevaré en mi pecho,

sino quién vive en mi corazón.

Que lo importante no sea el hábito que pueda usar,

sino quién me ha revestido de su amor.

Que lo importante sea siempre Señor,

conocerte, amarte y anunciarte con coraje, entusiasmo,

alegría, misericordia, pasión y perdón.

Que mi forma de vestir, de vivir y de actuar nunca sea un escándalo

para los pobres de mi pueblo, ni una confusión con los poderosos de este mundo.

De la tentación de anunciarme a mi mismo, líbrame Señor. Amén.

 

Queridos hermanos, recibamos al que viene en nombre del Señor, a Mons. Juan Carlos, que viene como San Agustín, “con ustedes soy cristiano, para ustedes soy obispo”. Que el Señor y la Virgen Santísima bendigan al fundador de la nueva diócesis de Petare. Que así sea.

 

Con mi bendición y afecto para todos,

+Baltazar Cardenal Porras Cardozo

Arzobispo Metropolitano de Mérida

Administrador Apostólico de Caracas

 

 

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