IN MEMORIAM MONS. JUAN MANUEL FUENTES GONZÁLEZ

Cardenal Baltazar Porras Cardozo

El domingo 18 de julio entregó su alma al creador el Padre Juan Manuel. Venido de Canarias junto a su familia hicieron tienda en medio de nosotros. Nació en Icod de los Vinos, el 8 de febrero de 1945, pintoresca villa de la isla de Tenerife, de donde era nativo el bisabuelo del General José Antonio Páez. Muy joven llega a Venezuela y como buen canario comenzó a trabajar con sus hermanos. Estudió las primeras letras en el Instituto de su pueblo natal. Aquí, al sentir inquietud vocacional probó suerte en la Escuela Apostólica San Pablo y en el Colegio Sagrada Familia de Propatria. Ingresó al Seminario San José de El Hatillo para vocaciones adultas, donde cursó la filosofía y la sagrada teología. Tuve la dicha de ser su rector en sus últimos años de estudio, distinguiéndose por su sencillez y disposición a ayudar calladamente en lo que estaba a su alcance.

Recibió la ordenación sacerdotal de mano del Arzobispo José Alí Lebrún Moratinos en la Catedral de Caraca el 15 de agosto de 1981. Su primer destino sacerdotal lo ejerció como Vicario Cooperador de la Parroquia Santa Cruz de Propatria (1981-1983), pasando luego en calidad de párroco al Santo Cristo de Plan de Manzano (1983-2003), realizando un excelente trabajo ministerial durante dos décadas en esta extensa barriada caraqueña donde le conservan gran admiración y cariño por su entrega generosa para con todos. Mons. Nicolás Bermúdez, Administrador Apostólico de Caracas lo trasladó como párroco a Nuestra Señora Reina del Mundo en las inmediaciones de la Avenida la Paz de El Paraíso (2003-2018). El Cardenal Ignacio Velasco obtuvo de Juan Pablo II el nombramiento de Capellán del Papa, distinción a sus méritos.

Quebrantos de salud lo llevaron a pensar en volver a su tierra, de lo que desistió cuando el Cardenal Urosa le escribió al decirle: “mi querido Juan Manuel, te ruego que te quedes con nosotros. Nos haces falta y te queremos”. Dejada la parroquia vivió estos últimos años en la Casa Sacerdotal en San José del Ávila, en fraterna convivencia con los hermanos mayores sin dejar de participar en las reuniones de clero y compartir los temas de estudio y las exigencias de las pastorales sectoriales.

La pandemia impide que expresemos en el momento de la muerte y antes de la exhumación lo que tradicionalmente hacemos: orar junto a los restos mortales y acompañar hasta la última morada sus despojos. Que ello no enfríe los sentimientos de solidaridad y religiosidad auténticas que expresen la fe en la vida eterna. Los testimonios recibidos de clérigos y laicos acerca de la estela de bien sembrada por Mons. Juan Manuel enaltecen su trayectoria sacerdotal y la del presbiterio caraqueño. Paz a sus restos.

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